Introducción
⌅El análisis de la Geología, y en particular el litológico, es de importancia en un área con interés para la Arqueología, donde ambas ciencias históricas se retroalimentan con los métodos de investigación aplicados a sus respectivos objetos de estudio; de este modo, aquellos nuevos conocimientos e inferencias logradas pueden ser de utilidad a los fines de sus investigaciones.
La finca "Tasa de Oro", situada a unos 800 m al sur del poblado de Jicotea, en la parte centro-oeste de la provincia de Ciego de Ávila, casualmente deviene en un área de alta diversidad litológica con indicios arqueológicos que merecen su valoración. Así, la caracterización de variados litotipos, algunos de los cuales son exóticos para el contexto geológico del área, e indicios de actividad humana primitiva, resulta un objetivo de estudio de significativo interés multidisciplinario.
En este caso, se presupone que ciertas litologías, sin afinidad con el subsuelo local, y que constituyen piezas testigo de una fábrica lítica primitiva, serían acarreadas debido a la actividad humana temprana en el entorno. Este hecho aporta una información arqueológica e histórica inédita para la región oeste-sureste del territorio avileño, en Cuba central. Este estudio abre la perspectiva de una investigación arqueológica más extensa a futuro en esta región.
En este escenario, el presente trabajo comunica los resultados de un estudio multidisciplinar, desde el conocimiento del contexto geológico y los indicios arqueológicos detectados, aportando un área inédita de habitación aborigen, la identificación de madera fósil (xilópalo) y elementos kársticos poco comunes.
Materiales y Métodos
⌅Se analiza el contexto geológico particular del área de estudio y su ubicación la región de interés, además se señalan los puntos de interés en la localidad, donde se realizaron los hallazgos y la recolecta de materiales geológicos y arqueológicos.
Contexto geológico
⌅El área de estudio se ubica al lado oeste de la carretera secundaria que va de Jicotea, en el municipio Ciego de Ávila, hacia el sur en dirección al poblado de Sanguily, en el municipio de Venezuela, ambos al oeste-suroeste de la ciudad capital provincial avileña (Figura. 1). El área de interés se halla en la finca "Tasa de Oro" y su alrededor más cercano, en un contexto geológico particular (coordenadas planas Lambert para un punto central aproximado en el área: x-720 700; y-228 500; Hoja Topográfica 1:50 000 Ciego de Ávila 4481-IV).
Según la columna estratigráfica regional (Figura 2), en aquella región la secuencia volcánica está cubierta discordantemente en un área limitada por la Formación Durán (Iturralde-Vinent, 1981Iturralde-Vinent, M. (1981). Geología del territorio Ciego-Camagüey-Las Tunas. En: Belmustakov, E. (ed.). Resultados de las investigaciones y levantamiento geológico, escala 1:250 000: Oficina Nacional de Recursos Minerales. La Habana (Inédito).
),
de composición volcanomíctica-siliciclástica de edad
Campaniano-Maastrichtiano; y hacia el este por la Formación Presa
Jimaguayú (Iturralde-Vinent, 1981Iturralde-Vinent, M. (1981). Geología del territorio Ciego-Camagüey-Las Tunas. En: Belmustakov, E. (ed.). Resultados de las investigaciones y levantamiento geológico, escala 1:250 000: Oficina Nacional de Recursos Minerales. La Habana (Inédito).
), carbonatada biogénica y biodetrítica del Maastrichtiano.
Las anteriores unidades son cubiertas de forma discordante también por la Formación Vertientes (Lewis, 1957Lewis Jr., P.D. (1957). Reconnaissance Geology of the Vertientes-Francisco area. Oficina Nacional de Recursos Minerales. La Habana (Inédito).
; Menéndez-Peñate et al., 2011Menéndez-Peñate,
L., Rojas-Consuegra, R., Villegas-Martín, J. y López-Martínez, R.A.
(2011). Taphonomy, Cronostratigraphy and paleoceanographic implications
at turbidite of Early Paleogene (Vertientes Formation), Cuba. Revista Geológica de América Central. (45). 87-94 pp. ISSN 0256-7024.
; Rojas-Consuegra, 2025Rojas-Consuegras,
R. (2025). Estratigrafía y evolución tafonómica del registro fósil en
el depósito del Paleógeno «San Vicente», en Cuba Central. Geociencias UO. 15(1). 42-59 pp. www.geocienciasuo.olmeca.edu.mx
) del Paleoceno tardío-Eoceno medio, de composición siliciclástica flyschoide; y por la Formación Florida (Iturralde-Vinent, 1981Iturralde-Vinent, M. (1981). Geología del territorio Ciego-Camagüey-Las Tunas. En: Belmustakov, E. (ed.). Resultados de las investigaciones y levantamiento geológico, escala 1:250 000: Oficina Nacional de Recursos Minerales. La Habana (Inédito).
) de edad Eoceno medio, de composición carbonatada y arcillosa.
). Estrella azul - área de estudio. Color verde y verde amarillo (formaciones cretácicas): co - Caobilla, du - Durán, jim - Presa Jimaguayú; morado y anaranjado (formaciones paleogénicas): vs - Vertientes, fr - Florida; amarillo (formaciones miocénicas): ab - Arabos, gi - Güines; gris - depósito cuaternario.
Finalmente,
las dos unidades del Neógeno culminan la sucesión estratigráfica
regional. La Formación Arabos (Iturralde-Vinent, 1969) compuesta por
marga, arcilla y caliza de edad Mioceno temprano-medio; y la Formación
Güines (Humboldt, 1826Humboldt, A. (1826). Voyage aux regions équinoxiales du Nouveau Continent fait in 1799, 1800, 1801, 1802, 1803 et 1804. Gide. Paris. (2). 229-231 pp.
) integrada por caliza biogénica y biodetrítica de edad Mioceno temprano-tardío (Rojas-Consuegra, 2024Rojas-Consuegra,
R. (2024). Reelaboración tafonómica de entidades fósiles del Cretácico
en depósito del Paleógeno «San Vicente», Cuba central. Geociencias UO. 13(1), 37-53 pp. www.geocienciasuo.olmeca.edu.mx
; 2025Rojas-Consuegras,
R. (2025). Estratigrafía y evolución tafonómica del registro fósil en
el depósito del Paleógeno «San Vicente», en Cuba Central. Geociencias UO. 15(1). 42-59 pp. www.geocienciasuo.olmeca.edu.mx
).
En el área de estudio aflora principalmente la Fm. Arabos, que cubre discordante y erosionalmente las vulcanitas de la Fm. Caobilla (Figura 1). Sobre ambas se desarrollan suelos de aspectos variables. Hacia la parte meridional, sobre las rocas miocénicas, el suelo es de composición ferralítica, de coloración roja a pardo-rojiza, con cantos eluviales de caliza; mientras que hacia la parte septentrional el suelo es más arcilloso, montmorillonítico, de coloración pardo claro, algo arenoso, con abundante eluvio de vulcanitas meteorizadas.
Producto de los fuegos, dada la larga actividad agrícola de siglos, suelen aparecer terrones fragmentos de arcilla o barro calcinados, generalmente de tonos rojizos o pardos, en partes negros, que se asemejan a la cerámica criolla, pero son muy porosos, frágiles, con formas y tamaños irregulares.
La capa B del perfil de este suelo es arcillosa plástica (barro), de color abigarrado, algo pardo rojizo hasta anaranjado a amarillento, con abundantes fragmentos vulcanomícticos meteorizados (pardos a ocres, grises a verdosos), y silíceos (rojo oscuro, rojizos, pardos), de mayor tamaño.
En una parte del área, a lo largo de los flancos del río, el suelo es más oscuro, enriquecido en materiales aluviales, principalmente de carácter areno-arcilloso, raramente con presencia de cantos mayores. En el cauce del río, y por tramos, existen acumulaciones y bancos de arena-conglomerados aluviales, ricos en cantos de una amplia variedad composicional, con predominio de vulcanitas y rocas silíceas. También en algunos puntos del cauce se observan cantos, bloques y afloramientos de caliza kárstificada.
El relieve del área desciende de norte a sur, desde las zonas ocupadas por los volcánicos Jicotea-Gurugú (más de 70 m de altitud) hacia Caguazal (cerca de 60 m); y a escala local, va desde las zonas más altas a ambos lados del río (más de 65 m) hacia su cauce (a unos 60 m) (Figura 3).
Los principales materiales informativos utilizados fueron el mapa geológico regional a escala 1:250000 (Pushcharovski, ed., 1988Pushcharovski, Y.M., (Ed.) (1988). Mapa geológico de la República de Cuba, a escala 1: 250 000. Academias de Ciencias de Cuba y la URSS. 40 hojas.
), el informe de levantamiento geológico (Belmustakov et al., 1981Belmustakov,
E., Dimitriva, E., Ganev, M.; Haydutov, I., Kostadinov, I., Ianev, S.,
Ianeva, J., Kojumdjieva, E., Eoshujarova, E., Popov, N., Shopov, V.,
Tcholakov, P., Tchounev, D., Tzankov, T., Cabrera, R., Díaz, C.,
Iturralde, M. y Roque, F. (1981). Geología del territorio Ciego-Camagüey-Las Tunas. Resultado de las investigaciones y levantamiento geológico, escala 1: 250000. Oficina Nacional de Recursos Minerales. La Habana (Inédito).
); el Compendio de Geología de Cuba (Iturralde-Vinent, ed., 2021Iturralde-Vinent, M. A. (ed.) (2021). Geología de Cuba y del Caribe. Compendio. Editorial CITMATEL. La Habana. ISBN 978-959--237-352-5. (Digital).
), el Léxico Estratigráfico de Cuba (Colectivo de Autores, 2024Colectivo de Autores (2024). Léxico Estratigráfico de Cuba. Editorial CNDIG. ISBN: 978:959-7201-04-8 (Digital).
), la hoja topográfica 1:25000 Ciego de Ávila 4481-IV-d (GEOCUBA, 2011GEOCUBA (2011). Hoja topográfica 1:25 000 Ciego de Ávila 4481-IV-d. Edición digital. La Habana.
) y algunas publicaciones, como el Censo de Sitios Arqueológicos de Cuba (Colectivo de autores, 2012Colectivo de autores (2012). Censo de Sitios Arqueológicos de Cuba. Departamento de Arqueología. Instituto Cubano de Antropología. 248 pp.
).
Colecta de materiales
⌅La finca "Tasa de Oro" está atravesada por el río Jicotea, una corriente estacional que ha aportado históricamente sedimentos aluviales al área (Figura 3). Precisamente, en sus límites se detecta una diversidad litológica exótica para el contexto geológico (Punto 1), y, además, aquí fueron hallados algunos fragmentos líticos con rasgos de haber sido trabajados por los humanos (Puntos 1-4). En adición, tuvo lugar el hallazgo de otros objetos que, sin dudas, señalan una etapa de presencia humana temprana en el territorio (Punto 3).
)
A continuación, se describen los principales tipos de materiales recolectados, y aquellos que con mayor seguridad se confirma fueron transformados por intervención humana. Así, se da a conocer un área de interés arqueológico, y en particular, se caracterizan las litologías de las escasas piezas disponibles, que atestiguarían una fábrica lítica primitiva.
Las primeras piezas arqueológicas fueron halladas por casualidad, mientras se realizaban labores agrícolas en el terreno (Punto 1). Con posterioridad, se han realizado varias visitas de inspección, y solo fue posible la recolecta de algunos otros pequeños objetos. Como se comprenderá, esta sería una "Colecta de rescate", pues en las zonas de sembradíos de caña de azúcar, o aquellas con cubierta herbácea para pastoreo de ganado vacuno, no es posible observar el suelo ni obtener algún material. En realidad, la observación del suelo en el área es posible solamente durante la labranza, por lo que la recolecta de materiales es muy casual y sin una posible planificación. El material kárstico es común en el eluvio de suelos arados (Punto 5), hacia la parte central y sur del área de interés.
Otros materiales que aquí se presentan han sido recuperados en los bancos aluviales en el cauce del río, durante los periodos de sequía estacional (Punto 2 y 4). Las colectas se han llevado a cabo de forma empírica y voluntaria, la mayoría por parte de un grupo de niños y adolescentes de la comunidad, después de conocer el hallazgo de las primeras piezas con indicios de haber sido producto de una fábrica lítica humana, y teniendo como antecedente, la participación de algunos de ellos en las primeras salidas a las tierras aradas del área.
Como preparación a los jóvenes recolectores, estudiantes de la escuela primaria de la localidad "Ignacio Agramonte Loynaz", dado su interés de aprendizaje, se les mostraron los tipos de materiales típicos del entorno, y a distinguir entre los materiales silíceos, aquellos que con mayor probabilidad fueron usados en la fábrica lítica por habitantes primitivos. Así, los colectores han prestado atención a la colecta de cuarzo y calcedonias, donde se cuentan jaspes, ágatas, ópalo, rocas silicificadas, entre otras; siendo seleccionadas por sus colores y tonos rojo, rojizo, pardo, opalino, cristalino lechoso, azulado, verduzco, etc.
En general, la masa de varios kilogramos de material ha sido inspeccionada en detalle bajo lupa de mano (10x, 12x y 21x), y se han seleccionado aquellos elementos con algún rasgo de interés: posibles restos de taller lítico, madera fósil (xilópalo) y roca ornamental (Puntos 2 y 4). Así, durante algunos años se ha reunido el material que aquí se presenta, el cual será depositado en las colecciones de los museos locales o nacionales afines, según su naturaleza.
Por su parte, el hallazgo reciente de dos piezas ("mortero y majador"), sin dudas de fábrica y uso humanos (Punto 3), reafirma la pertinencia del presente estudio.
Resultados
⌅En este contexto, considerado como geológico-arqueológico, los materiales relacionados con las rocas volcánicas son predominantes en las acumulaciones en el cauce del río (Puntos 2 y 4), y mucho menos en las áreas de inundación temporal. Las rocas sedimentarias, en forma de fragmentos y clastos sueltos, son más comunes en los suelos de cultivo y ganadería, en zonas más altas (Punto 1 y 3). A continuación, se ofrecen los detalles de la información obtenida.
Litologías volcánicas
⌅Las litologías volcánicas han sido erosionadas y transportadas por el río Jicotea desde el NW, donde afloran las rocas de la Fm. Caobilla, compuestas por rocas piroclásticas, de composición ácida a media principalmente, también rocas mineralizadas y minerales silíceos, resultantes de procesos hidrotermales.
En general, los materiales
volcánicos pueden ser fragmentos subangulosos con diferentes grados de
meteorización, hasta cantos bien redondeados y pulidos. Entre ellos
destacan la dacita y toba clástica de grano grueso a medio, bien
soldada, que se puede clasificar como ignimbrita, siguiendo el "Sistema
de clasificación de las rocas cubanas" (Colectivo de autores, 2018Colectivo de autores (2018). Sistema de clasificación de las rocas cubanas. Editorial CNDIG. 283 p. ISBN: 978-959-7117- 91-9.
).
Las más abundantes en el aluvio son las rocas silíceas a silicificadas,
como las calcedonias, entre ellas jaspe rojo a pardo rojizo y ágatas;
además, ópalo y cuarzo amorfo o cristalino en drusas, erosionados (Figura 4).
Algunos de los elementos volcánicos anteriores exhiben formas relativamente alargadas, triangulares y puntiagudas; algunos de ellos poseen partes o extremos romos y algo pulidos (Figura 4, Tabla 1).
| No. | Largo | Ancho | Grueso | Relación (cm3) | Morfología |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 11,0 | 4,0 | 3,4 | 149,60 | Alargado |
| 2 | 5,9 | 3,1 | 2,0 | 402,38 | Triangular |
| 3 | 5,8 | 2,1 | 1,0 | 12,18 | Triangular plano |
| 4 | 5,7 | 2,2 | 2,1 | 26,34 | Puntiagudo doble |
| 5 | 5,4 | 5,3 | 1,2 | 34,34 | Tabular irregular |
| 6 | 5,0 | 2,6 | 1,3 | 16,90 | Triangular curvo |
Xilópalo
⌅Entre los materiales silíceos se han identificado restos relativamente pequeños (centimétricos) de madera fósil opalizada (xilópalo), caracterizados por colores rojizos-anaranjados, con tonos más oscuros en partes, y verde-azulados, hasta pardo claro-amarillento en la superficie meteorizada (Figura 5).
Piezas trabajadas
⌅Entre los materiales recolectados en el área se produjo el hallazgo del uso de la roca piroclástica ácida (ignimbrita) en herramientas de fábrica humana (Figura 6). Ambas piezas fueron recuperadas en un mismo sitio, prácticamente juntas, en la superficie de un terreno usado actualmente para la ganadería (potrero), donde son comunes los bloques y cantos dispersos.
Este "molino", según su morfología, se trata de una laja moledera o piedra moledera (Pérez-Jiménez y Álvarez de la Paz, 2021Pérez Jiménez, R. y Álvarez de la Paz, O. (2021). La Comunidad Aborigen en La Sierpe. Ediciones Luminaria. 123 p.
),
de 25 x 13 x 9 cm de tamaño, con una superficie cóncava de entre 10-15
centímetros de ancho y escasos milímetros de profundidad (Figura 6, A-B).
La superficie superior, donde está situada la concavidad, posee tonos
pardo oscuro a rojizo, al parecer por oxidación dada la meteorización
sufrida.
El posible majador (pieza de 15 x 9 x 7,5 cm de tamaño) posee un aspecto globular irregular, con la superficie en general roma y lisa (Figura 6, C-D). Esta pieza también presenta manchas rojizas en parte de la superficie externa. Es necesario destacar que, en varias posiciones, las superficies de ambos elementos encajan con claro ajuste (Figura 6, E).
En general, las piezas identificadas como restos de una fábrica lítica primitiva corresponden a variados litotipos, entre los que aparecen rocas silíceas y sedimentarias (Figura. 7). Se ha identificado: caliza silicificada blanca (Figura 7, A), silicita o radiolarita laminada pardo oscura (Figura 7, B), ópalo verdusco (Figura 7, C), caliza grumosa silicificada parda (Figura 7, D) y caliza biodetrítica silicificada amarillenta (Figura 7, E-F).
La caliza silicificada blanca que se asemeja a una cuarcita secundaria es masiva, pero con estructura biogénica relíctica, con aspecto grumoso y exhibe fractura concoidea; es de alta dureza y relativamente frágil. En partes posee bordes filosos. Muestra algunas cavidades irregulares externas con patina de óxido oscuro, por meteorización. Esta litología no es propia del substrato geológico del área.
La silicita o radiolarita (silicita radiolárica), a veces llamada en general pedernal, exhibe laminación muy fina, con capas paralelas de tonos variables; algunos marcan líneas más claras y en partes son algo más gruesas, y posiblemente correspondan a elementos calcáreos sustituidos. Este material es frágil, y también muestra fractura concoidea. La fracturación intencionada, en general, ha dejado bordes filosos. Esta litología resulta exótica para el substrato geológico del área.
El ópalo verduzco-negro, es masivo, con tonos irregulares oscuros, brillo sedoso, en su interior se observa al parecer una dendrita parda a negra, con bifurcaciones, de aspecto poco común; exhibe una corteza blanca de meteorización, donde se identifican foraminíferos grandes. Es un material frágil, con cierta dureza. Su fractura es concoidea, dejando bordes en partes filosos. Han aparecido, además, pequeñas láminas de este material. Esta litología resulta sin dudas exótica respecto al substrato geológico del área.
La caliza biodetrítica silicificada posee una textura de grano grueso a medio (rudstone-grainstone), con abundante contenido de microfósiles, donde se distinguen testas de foraminíferos orbitoidales grandes, posiblemente de edad Eoceno medio. Es de color amarillo, con tonos anaranjados, muestra abundantes puntos blancos (microfósiles recristalizados). Toda la roca ha sufrido una silicificación secundaria. El material posee una significativa dureza y es frágil. La pieza exhibe fractura semiconcoidea a plana, con bordes muy filosos. Igualmente, esta litología resulta exótica para el substrato geológico del área.
Existe una variedad de pequeñas "piezas" silíceas en el área, angulosas y fragmentarias, que a veces semejan lascas y que también pueden ser desechos de taller, pero su caracterización resulta menos segura. Estos materiales, en general, necesitan un estudio arqueológico especializado futuro.
Elementos kársticos
⌅En el área que ocupa el suelo rojo, sobre los carbonatos miocénicos, es común hallar en el eluvio o sueltos en superficie elementos formados por procesos kársticos, como cantos muy irregulares de calizas, con abundantes cavidades de disolución, estalactitas, estalagmitas y pisolitos, en forma de bolas o esferoides ("perlas de cueva").
Las bolas calcáreas tienen varios centímetros de diámetro y exhiben morfologías esféricas, semiesféricas u ovaladas (Figura 8. Tabla 2).
| No. | Diámetro (cm) | Morfología |
|---|---|---|
| 1 | 7,1 | esférica |
| 2 | 6.0 | semiesférica |
| 3 | 5.1 | semiesférica |
| 4 | 4,6 | semiesférica |
| 5 | 4,4 | semiesférica |
| 6 | 4,3 | esférica |
| 7 | 3,5 | esférica |
| 8 | 3,3 | esférica |
| 9 | 3,3 | semiesférica |
| 10 | 3,2 | semiesférica |
Estos elementos kársticos son relativamente comunes en el área, extraídos a través de la labranza del suelo en los terrenos cultivados, y su recolecta resulta relativamente fácil.
Discusión
⌅La diversidad geológica y biológica de la región debió brindar fuentes abundantes de recursos naturales para la habitación humana primitiva.
Arrastre aluvial
⌅Como se comprueba, la diversidad litológica en localidad estudiada evidencia dos fuentes de aporte: una natural y otra antrópica. La primera es el resultado de los procesos ambientales de erosión y transporte aluvial ocurridos al menos durante el Cuaternario, de los procesos relacionados con la evolución del karst.
El río Jicotea tiene su nacimiento al NW del área de trabajo, desde donde recorre unos 10 a 15 km sobre las vulcanitas, incluidas, como se indicó, en el Miembro Tobas San Mateo. Según el Léxico Estratigráfico de Cuba (IGP, 2024), este consiste en una secuencia monótona, sin selección, masiva, de toba aglomerática a veces con grandes clastos; la matriz es de toba arenosa de composición andesito-dacítica, algo carbonatizada. Los clastos en su mayoría son redondeados. Los colores predominantes son el gris y violeta, cubiertos por hidróxidos de hierro cuando están alterados.
A estas litologías, hay que agregar la presencia en la zona del Gurugú de andesita-basalto de color negro, dacita grisácea y hasta traquidacita rojiza. Además, en otras zonas se observa riolita con textura fluidal, de color gris claro cuando está meteorizada. También se encuentran, algunos cuerpos subintrusivos, que cortan la secuencia de rocas piroclásticas soldadas (ignimbrita).
En esta región de substrato volcánico complejo, aparecen alteraciones hidrotermales, como silicificación, posible ceritización y oxidación. Se ven vetas de cuarzo lechoso, pirita, epidota, drusas de cuarzo, ágata, jaspe y nódulos de calcedonia. Además, se descubren carbonatos de cobre, como malaquita y azurita, en áreas de antigua minería.
Así, los materiales aluviales que han sido colectados en el área inspeccionada, poseen una amplia variedad, aunque predominan las tobas y una notable variedad de rocas silíceas (Fig. 4-6). Aquí destaca el hallazgo de los fragmentos de xilópalo (Fig. 5), que debieron ser transportados junto a los clastos de las rocas mencionadas, y que, por su similitud en dimensiones y composición, habrían sido arrastrados desde la misma región; y con toda probabilidad corresponden a restos fósiles de la flora cretácica que habitó el substrato volcánico. Incluso, esta silicificación con mineralización intensa parece el resultado de una actividad hidrotermal asociada al proceso volcánico. Este pudo afectar la vegetación, y también, llevarla a su enterramiento entre los volcanoclásticos, donde los retos de madera serían permineralizados y fosilizados.
Esta región al parecer
estuvo ocupada por un centro volcánico, y al menos durante parte del
Cretácico tardío sostuvo tierra emergida, y por tanto, una flora y fauna
aún poco reveladas (Rojas-Consuegra, 2024Rojas-Consuegra,
R. (2024). Reelaboración tafonómica de entidades fósiles del Cretácico
en depósito del Paleógeno «San Vicente», Cuba central. Geociencias UO. 13(1), 37-53 pp. www.geocienciasuo.olmeca.edu.mx
; 2025Rojas-Consuegras,
R. (2025). Estratigrafía y evolución tafonómica del registro fósil en
el depósito del Paleógeno «San Vicente», en Cuba Central. Geociencias UO. 15(1). 42-59 pp. www.geocienciasuo.olmeca.edu.mx
).
Se evidencia que la amplia diversidad de elementos litológicos en el área de colecta representó una riqueza extraordinaria, disponible para su uso directamente en bruto, pero también como materia prima valiosa para la elaboración de herramientas por parte del habitante aborigen en la región. No obstante, el aporte de litologías exóticas al contexto geológico local revela el posible acarreo humano desde regiones más distantes.
Esferas calcáreas
⌅Los elementos kársticos en el área son diversos, donde son muy llamativas las variadas bolas o esferas calcáreas, que se consideran en general como pisolitos o "perlas de cueva", pero que pueden tener génesis diferentes (Figura 8). Aquellas bolas más esféricas, en las que además se ha comprobado una estructura interna formada por sucesivas capas acrecionadas, sin dudas tienen su génesis por giros sucesivos de partículas en un medio acuoso, como ocurre con los pisolitos en las represas y cascadas (gours), y son comunes en las cavidades kársticas de amplias regiones del país.
Otras bolas, incluso las de mayores diámetros, pueden ser el resultado de la meteorización por disolución química de las calizas en forma de caliche, en el contexto de la karstificación ocurrida durante la formación del relieve actual, en la etapa de emersión regional desde hace unos 10 millones de años (posterior a la acumulación de la Fm. Güines), según el mapa geológico (Figuras 1 y 2).
Sin
embargo, por las características de la industria lítica vista aquí, de
probable filiación a la Formación Económico Social (FES) de
"Apropiadores Pre-tribales en su Estadío Medio" del desarrollo humano (IAC, 2009Instituto
de Antropología de Cuba - IAC (2009). Propuesta de periodización para
el estudio de las comunidades aborígenes de Cuba. Catauro. 10(20). 6-72. pp
),
es poco probable el empleo de las bolas calcáreas para la caza. Esta
utilización, en el caso de Cuba, se les atribuye a aborígenes de la FES
de "Apropiadores Pre-tribales en su Estadío Temprano". Está vinculada
con la presencia de nódulos toscamente esféricos aparecidos en sitios
arqueológicos Paleolítico 1 (El Mamey) y Paleolítico 3 (Jibá), en la
provincia de Villa Clara. "Éstos nódulos fueron obtenidos a través del
fuego y algunos autores los relacionaron con bolas arrojadizas empleadas
para la caza de animales de gran talla que, en escaso número y en
franco período de extinción, pudieron convivir con el aborigen de esta
etapa" (Hernández et al., 2001Hernández,
S., Izquierdo-Díaz, G. y Villavicencio-Finalé, R. (2001). Tecnología y
tipología en la Tradición Paleolítica de Villa Clara. Una primera
interpretación. El Caribe Arqueológico. (5). 52-61. pp.
).
Hasta el momento, la muestra no indica la recogida de esferas calcáreas con huellas de trabajo. No obstante, estas tipologías de herramientas de la industria de la piedra en volumen utilizada, son comunes en asentamientos aborígenes de esta FES. De ahí la importancia de la continuidad de las pesquisas de campo.
De la misma manera, bolas calcáreas, dada su disponibilidad en el entorno, pudieron aprovecharse como preformas, a partir de las cuales se pudieron elaborar esferas líticas que, en el Estadío Medio, encontraban empleo en la tradición funeraria de estas comunidades.
Actividad humana
⌅El hallazgo de litologías restos de taller por fábrica lítica (Figura 7), que se consideran como exóticas respecto al substrato del área de estudio (silicita radiolárica, calizas silicificadas, ópalo), son indicadores del acarreo de materiales al área, producto de una actividad de habitación de un humano primitivo.
La silicita radiolárica (o
la radiolarita) laminada es una roca bioquímica sedimentaria de ambiente
marino abierto y relativamente profundo, y que no posee afloramientos
en la región. En cambio, esta es una litología común y muy abundante
hacia el NW de la provincia (Tamarindo-Marroquí) y N-NE de Sancti
Spíritus, donde afloran potentes secuencias de rocas jurásico-cretácicas
de cuenca marina profunda, relacionadas con el Margen continental
norteamericano, en el dominio del Proto-Caribe (Iturralde-Vinent, ed., 2021Iturralde-Vinent, M. A. (ed.) (2021). Geología de Cuba y del Caribe. Compendio. Editorial CITMATEL. La Habana. ISBN 978-959--237-352-5. (Digital).
).
La caliza biodetrítica silicificada tampoco aflora en esta región, y también puede corresponder a secuencias de rocas paleogénicas del margen continental septentrional, o incluso provenir de regiones aún más alejadas (territorio sur-central espirituano).
El ópalo verde-negro, con dendrita y foraminíferos grandes de posible edad Eoceno, es una litología poco común, sugiere un origen sedimentario, y al igual que las calizas anteriores, puede provenir del NW, donde están acrecionadas tectónicamente las secuencias del margen continental y la asociación ofiolítica.
Aquí es de destacar que, según el Censo de Sitios Arqueológicos de Cuba (Colectivo de autores, 2012Colectivo de autores (2012). Censo de Sitios Arqueológicos de Cuba. Departamento de Arqueología. Instituto Cubano de Antropología. 248 pp.
),
en la región del presente estudio no hay ningún sitio arqueológico
conocido, por lo cual este constituye el primer reporte de presencia
humana paleolítica para la parte W-SW del municipio Ciego de Ávila, en
la provincia avileña.
El hallazgo de litologías exóticas para el substrato del área de estudio, en la industria de la piedra tallada aborigen del sitio “Tasa de Oro”, indicarían los flujos migratorios y el acarreo de materiales y materias primas desde el NW de la provincia (Florencia - Tamarindo) o el norte de Sancti Spíritus (distantes a 30 - 40 km), hasta la zona de estudio; un sitio ubicado en el interior del territorio cubano, hacia el parteaguas central de la isla principal.
Ecosistema
⌅Hasta la década de los 70 del siglo XX, esta área en partes ostentaba una vegetación diversa, rica en árboles de gran porte, como la guácima, algarrobo, atejes, guamá, caobas y palmares, entre otras. Una diversidad de varias decenas de especies de aves surcaba su aire. Entre los mamíferos eran comunes aún las jutías, murciélagos, lagartos y majaes. El río que atravesaba aquel saludable entorno era de aguas claras y limpias, con abundantes peces, como la biajaca criolla y los guajacones; además, mamporro o catibo, jaibas, camarones y muy abundantes jicoteas.
Este sería un paraíso aún prístino en el Pleistoceno-Holoceno temprano, con recursos naturales pródigos, que de seguro fue un perfecto ecosistema para el asentamiento de comunidades aborígenes de la FES de "Apropiadores Pre-tribales del período Medio".
Conclusiones
⌅La diversidad litológica reconocida en el área de la finca "Tasa de Oro", en Jicotea (Ciego de Ávila), con un substrato geológico particular, muestra que ella estuvo influenciada por procesos naturales y la actividad humana primitiva. Entre las litologías con evidencias de fábrica lítica se identifican restos de núcleos y lascas líticas, resultado de la elaboración de herramientas utilitarias de la Formación Económico Social de "Apropiadores Pre-tribales del período Medio" del desarrollo humano.
Según el contexto del substrato geológico del entorno local y regional, situado en el límite entre rocas cretácicas y neogénicas, con significativa influencia aluvial, y una fuerte antropización por usos del suelo a lo largo de varios siglos, fue posible distinguir elementos que indican una presencia humana mesolítica.
Como un valor adicional a los arqueológicos revelados, en el área se identificó la existencia de xilópalo, como fragmentos aportados por flujos aluviales a través del río Jicotea desde varios kilómetros al norte, donde las rocas volcánicas cretácicas ricas en mineralización silícea conforman el sustrato de la región, y que ocupa el relieve más elevado del paisaje regional.
En general, el presente trabajo muestra el uso de la diversidad litológica de un área dada, al W-SW de la provincia avileña, que incluye rocas volcánicas, silíceas y sedimentarias; se da a conocer el hallazgo de xilópalo (madera fósil), y además abre la perspectiva a un estudio arqueológico futuro.
La presente investigación evidencia la importancia del análisis geológico de los materiales arqueológicos; que permite, desde otros campos del conocimiento científico, ampliar y profundizar en la comprensión del periodo de la comunidad aborigen asentada en Ciego de Ávila y en otras regiones en Cuba.