INTRODUCCIÓN
⌅La temática que se aborda es apasionante y de muy necesaria atención, susceptible de profundizar en cualquiera de los aspectos. La explotación del oro por los grupos indígenas de economía apropiadora y productora, primero, y por los conquistadores europeos, más tarde, en las Antillas, se limitaba a un simple lavado de las arenas en las que se encontraban las pepitas de mayor tamaño para ser seleccionadas manualmente, principalmente en los ríos. La localización de estos lugares fue, por supuesto, gracias a los conocimientos que poseían los aborígenes del territorio y de los terrenos específicos de las regiones donde habitaban.
Se conoce que, tanto en Sudamérica como en la América Central, las sociedades indígenas que poblaban esos territorios ya fundían metales y hacían aleaciones con diferentes metales con los cuales realizaban piezas y filigranas y otras bien complejas.
Según plantean, las reflexiones reunidas por Vega (1987)Vega, B. (1987): Los metales y los aborígenes de La Hispaniola. En Santos, Shamanes y Zemíes. Pp. 31-56. Fundación Cultural Dominicana, Santo Domingo., se refieren a que: (…) el guanín era un “oro muy bajo y encobrado”, de color ligeramente morado; los aborígenes percibían en él un olor especial y lo preferían al oro, reconociéndolo como algo extremadamente valioso. Su empleo era similar al del oro, aunque su elaboración parece no haber sido local, pues los aborígenes de las Antillas no dominaban las técnicas de fundición necesarias para producir esta aleación y no existen datos arqueológicos sobre hornos donde pudiera ejecutarse el proceso (Vega, 1987Vega, B. (1987): Los metales y los aborígenes de La Hispaniola. En Santos, Shamanes y Zemíes. Pp. 31-56. Fundación Cultural Dominicana, Santo Domingo.; Siegel y Severin, 1993Siegel, P. E. y Severin, K. P. (1993): The First Documented Prehistoric Gold - copper Alloy Artefact from the West Indies. Journal of Archeological Science 20. 67-79.).
La idea del color especial del metal, los elementos brillantes residentes en los astros y en el mundo natural, con la noción del día, la masculinidad y la jefatura, en contraste con el principio aportado por el oro (caona) que se relaciona con la noche, lo femenino, profano, poco oloroso y de colores apagados. Guanín es, más allá del propio metal, un concepto unificador de los símbolos del poder caciquil (caona, guanín). Como principio, rebasa los límites físicos para convertirse en una metáfora de lo divino y lo celestial inherente al poder, a la capacidad de mediar entre el mundo natural y sobrenatural y, por tanto, en un elemento que legitimaba la autoridad de los caciques e indicaba su origen sagrado.
Por otro lado, Vega (1987)Vega, B. (1987): Los metales y los aborígenes de La Hispaniola. En Santos, Shamanes y Zemíes. Pp. 31-56. Fundación Cultural Dominicana, Santo Domingo. cita la opinión de Rivet y Arsandoux (1946)Rivet, P. y Arsandoux, H. (1946): La Metallurgie en Amerique Precolombienne. Musée del’Homme. (…) sobre el posible origen guyanés de las piezas vistas entre los tainos, que tendrían su equivalente en el karakoli de los caribes y en la tumbaga colombiana, y desarrolla la idea de que era un material obtenido a partir de contactos con el continente. (…) (Vega, 1987Vega, B. (1987): Los metales y los aborígenes de La Hispaniola. En Santos, Shamanes y Zemíes. Pp. 31-56. Fundación Cultural Dominicana, Santo Domingo.).
Estas circunstancias se relacionan, al parecer, con el notable papel que ocupa en los datos mitológicos asociados al mundo taíno que reconoce su valor religioso y poder mágico, al ubicar su presencia en importantes pasajes mitológicos relacionados con el origen de prácticas sociales como la exogamia y la prohibición del incesto. La cita de Vega (1987)Vega, B. (1987): Los metales y los aborígenes de La Hispaniola. En Santos, Shamanes y Zemíes. Pp. 31-56. Fundación Cultural Dominicana, Santo Domingo., nos confirma el significado que para los pobladores precoloniales antillanos tenía el guanín, así como las posibilidades técnicas para trabajar dicho metal y los desarrollos regionales unido a los intercambios culturales.
Por su parte, Oliver nos aclara que: (…) El oro puro se conocía en la mayor parte de La Española como caona, aunque también se registran los términos tuob o nozay. Se obtenía en afloramientos naturales o en los aluviones de los ríos, y en la mayoría de los casos se trabajaba machacándolo hasta preparar láminas que ocasionalmente se repujaban. Las láminas servían para elaborar objetos de adorno corporal como pendientes, orejeras y narigueras, o se insertaban sobre pectoral y cinturones. También podían formar parte de imágenes religiosas y de implementos rituales y de lujo, donde eran incrustadas en determinados puntos de alto valor simbólico (Oliver 2000Oliver, J. R. (2000): Gold Symbolism among Caribbean Chiefdoms. Of Feathers, Cibas, and Guanin Power among Taino Elites. In: Precolumbian Gold. Technology, Style and Iconogrphy. editado por Colin McEwan. pp. 196 - 219. Published for The Trustees of the British Museum by British Museum Press. London. ).
Se conoce que los grupos humanos que poblaron el arco antillano no dominaban las técnicas de fundición necesarias para producir piezas exentas o aleaciones con este metal; al tratarse de sociedades tribales que se encontraban inmersos en la Edad de la Piedra: tampoco existen evidencias científicas o datos arqueológicos sobre la existencia de hornos primarios donde pudiera ejecutarse tal proceso, por lo que inferimos que el posible origen del guanín y de algunas piezas muy sencillas vistas entre los taínos insulares pudieran haber sido obtenidas a partir de los yacimientos naturales, las pepitas, y las más elaboradas, por el contacto con grupos de sociedades continentales, que sí conocían los rudimentos del trabajo en metales. Esto pudiera justificar la fuente nacional endógena y exógena de los metales.
Por otra parte, el llamado guanín pudiera corresponder a una aleación natural de minerales de oro conocida como aurocuprita Au-Cu y amalgama de Au-Ag-Hg determinadas, precisamente, en los depósitos primarios y secundarios presentes en las rocas y sedimentos del Cinturón Ofiolítico Septentrional (COS), en los que son característicos la presencia de minerales tales como el cobre nativo, así como contenidos de níquel y cobalto. Las mayores pepitas de oro encontradas en los yacimientos en Cuba son de la zona del norte de Holguín. Estas, por sus tamaños, pueden ser transformadas mediante el martillado con percutores de piedra en láminas y laminillas muy delgadas. En la Figura 1, se observa una lámina que se recuperó en el sitio arqueológico “El Paraíso”, barrio Aserradero, municipio Guamá, Santiago de Cuba, en 1988.
Nota: Observe en la lámina de la figura 1, su color cobrizo y lo irregular de su superficie, la pieza mide: altura, 14 mm; ancho, 7 mm, espesor, 0,25 mm. En uno de los extremos de su eje mayor presenta una perforación pequeña destinada al paso de un delgado cordel, mientras en el otro exhibe incisiones verticales y horizontales, a manera de decoración, que parecen haber sido ejecutadas mediante percusión sobre ambas caras. La silueta del colgante apunta hacia una representación de un pie, en el cual las ondulaciones en el metal, producidas por las incisiones ya referidas, recuerdan la forma de sus dedos. Por su aspecto exterior la pieza parece haber sido realizada en oro nativo.
Con estos argumentos se concluye que existen relaciones espaciales y geológicas entre la presencia de minerales tales como el oro nativo, guanín (oro cobrizo), cobre nativo y contenidos de níquel y cobalto con las mismas regiones donde existían asentamientos poblacionales indígenas, en los que se han encontrado estos metales y las rocas y sedimentos del Cinturón Ofiolítico Septentrional.
MATERIALES Y MÉTODOS
⌅Como resultado parcial de los estudios interdisciplinares desarrollados por sus autores y de publicaciones internacionales y sus análisis, compilados todos en este artículo, se ofrece una visión más holística sobre la investigación geológica y el registro arqueológico relacionado con el tema oro, que desdibuja de manera intencional las fronteras entre las ciencias naturales y exactas y las ciencias sociales y humanísticas. Este es un espacio en los aspectos geólogo-mineralógico-históricos que se abordan.
El vocablo “placer”, fue el término utilizado por los mineros españoles en América para nombrar los depósitos auríferos formados por granos de minerales de alta resistencia, acumulados en arenas, gravas y en el lecho vivo de los ríos. Sinónimos: lavaders, manto aurífero, aluvión, residual. Estas definiciones aplicables sensus strictus a los placeres fluviales, no incluyó a otros tipos de depósitos que se han investigado recientemente y tienen interés económico como nuevas fuentes de metales preciosos, como los denominados depósitos residuales en lateritas, saprolitas y otros tipos de mantos de meteorización, ni a los aluviones-marinos (de playas o costeros, laterales de playa) conocidos en la actualidad.
Se tienen en cuenta los principios de los topónimos y los criterios de Oliver (2000)Oliver, J. R. (2000): Gold Symbolism among Caribbean Chiefdoms. Of Feathers, Cibas, and Guanin Power among Taino Elites. In: Precolumbian Gold. Technology, Style and Iconogrphy. editado por Colin McEwan. pp. 196 - 219. Published for The Trustees of the British Museum by British Museum Press. London. , para La Española, que permiten considerar como probable que el río Caonao, con su desembocadura al sur de Ciego de Ávila y por la existencia de los lavaderos de oro donde se conoce por fuentes históricas que la mano de obra fue aborigen, recibiera este nombre por caona.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
⌅Las propiedades del oro, un metal nativo que no se oxida, siempre mantiene su brillo y es dúctil y maleable, permiten obtener por su simple aplastamiento, laminas muy finas. La afirmación ajustada a lo que conocemos de la arqueología y la geología de estas islas es que los aborígenes no disponían de una tecnología para la fundición y obtener metal guanín con estas características. Para lograr láminas delgadas, como la de la Figura 1, mediante la técnica del machacado con percutores de piedra herramientas rusticas, es ineludible que las pepitas de oro tengan un tamaño igual o superior al centímetro. Pepitas de oro superiores a estas dimensiones se han encontrado durante las investigaciones geológicas y mineralógicas en los sedimentos de diferentes génesis en la provincia de Holguín, cercanos a sitios arqueológicos “El Boniato”, “El Chorro de Maíta” y “Alcalá”, entre otros.
La Figura 2 muestra la ubicación de los principales placeres auríferos en el archipiélago, según Kramer et al, (2017)López Kramer, J. M.; Rodríguez Romero, M.; Capote Marrero, C.; Alonso, J. A.; González Castellanos, D. (2017): “Proyección estratégica de las investigaciones geológicas para oro en el archipiélago cubano”. Proyecto I + D (613640). Informe final. Archivo IGP.. La base geológica se corresponde con el 1: 100 000 digital del IGP.
Las fuentes de los metales
⌅Teniendo en cuenta su distribución, fuentes de aporte, dimensiones, características del oro y tamaños de las partículas, Morales A.R et al., 1990Morales, A. R.; Rodríguez, R.; Cañete, D.; López Kramer, J. M. (1990): Informe tema 401-09, capítulo V. Fundamentación del pronóstico de los placeres de oro en Cuba a escala 1: 500 000. Archivo Técnico IGP. , López - Kramer 2021López Kramer, J. M. (2021): Los placeres auríferos, otra fuente de oro exógeno en el archipiélago cubano. Geoinformativa. 13. (1). 53-63., clasifican a los placeres de diferentes génesis, ubicados en el Complejo Ofiolítico Septentrional, que va desde el occidente y centro del país hasta el territorio oriental, donde se distinguen: 1 - Relacionados con sedimentos coluviales, deluviales y aluviales del Cinturón Ofiolítico Septentrional: Región Habana-Matanzas, en los ríos “Copey” y “Pipían”; en la región central, “Loma Gobernadora”, “Cerro Jíbaro” y en los ríos que drenan este complejo; en la región NE de Holguín los placeres ubicados en los ríos “Los Lirios”, “Yabazón”, “Cacoyoguin”, “Río Naranjo”, y “Mejías”, entre otros; en la región de Moa-Baracoa, relacionados con los depósitos de cromititas en los ríos “Cayo Guam”, “Báez”, “Jaguaní”, “Yarey”, “Piloto” y “Jaragua”. (Ver Figura 2).
Por su tamaño las pepitas de oro en algunos placeres pueden aparecer con el simple lavado de los sedimentos utilizando una batea y la posterior separación manual. Figura 3.
En la Figura 4 se muestran las imágenes de las pepitas de oro lavadas de “Cuatro Palmas”, Holguín. Nótese sus formas, algunas redondeadas, lo que indica un rodamiento y transporte por las aguas del río, desde una posible fuente lejana. Otras ganchudas, menos gastados los bordes, irregulares, lo que indica la cercanía de la fuente de aporte. La Tabla 1 muestra las dimensiones y el peso que en la pepita mayor alcanzó los 76 gramos.
| Nombre (Grano) | Fecha | Cara A (en mm) | Cara B (en mm) | Peso (gramos) |
|---|---|---|---|---|
| Manuel | 23-5-95 | 38 x 29.5 | 39 x 29 | 76.0 |
| Madelín | 25-5-95 | 19 x 16 | 20 x 15 | - |
| Ridel | 25-5-95 | 24 x14 | 23 x 14 | - |
| Yusmell | 5-6-95 | 7 x 6 | 7 x 5 | - |
| Rafael | 28-6-95 | 25 x 21 | 22 x 21 | - |
Nota: Los nombres se corresponden con la persona que los encontró. Información de Humberto Barrabí, 1995
Las mayores pepitas están, precisamente, en los placeres de esa zona del norte de Holguín y tienen características que las diferencian del oro de otras regiones del país, los altos contenidos de Cu, determinados por microsonda electrónica y Hg. Por ese color y calidad, los españoles le llamaban oro cobrizo o de mala calidad. Estas pepitas, al ser las de mayores tamaños, son las más fáciles de transformar de forma manual con la utilización de herramientas rústicas, por lo que no se justifica el uso de hornos para su fundición.
En Morales et al. (2002), de un total de 90 muestras tomadas en disimiles tipos de depósitos detríticos presentes en los valles fluviales-cauce, zonas anegadizas, terrazas superiores, fluvio- marinas, y concentrados artificiales cercanos a depósitos de cromitas, se obtuvieron resultados positivos en 22 jaguas con 166 granos de oro y contenidos de interés que varían entre 0.1 y 0.96 g/m3 destacándose el río “Jaguaní”, que en una extensión de 7.5 km, contiene granos de dimensiones que oscilan entre 1.5 - 2.4 mm. Con ello quedó demostrado que en el macizo Moa- Baracoa no existe solamente oro fino (Figura 5).
Para la región Sagua de Tánamo-Moa, (Vila Sánchez, 1996), en los sectores investigados (Figura 6), se obtuvieron resultados positivos con granos gruesos de oro y la presencia de minerales de oro tales como oro nativo, aurocuprita, electrum y amalgama de oro-mercurio-plata.
Los datos obtenidos, tanto en los depósitos primarios como en los placeres de diferentes génesis de Centro-Oriente, cuestionan el atribuido origen foráneo del guanín y la limitada disponibilidad determinaba el valor superior al del oro entre los taínos, restringido por ser el guanín un mineral más raro que el oro nativo y, a diferencia de los objetos de oro dispersos por todo el país, la mayoría de las piezas de guanín se hallan en el nororiente del archipiélago. Duda similar ocurrió entre los arqueólogos con las piezas de jade recuperadas en Cuba, a las que inicialmente se le atribuían como origen el contacto con culturas del continente centroamericano, lo cual fue desmentido gracias al posterior descubrimiento de un depósito de jadeititas, precisamente en el oriente de Cuba.
En el hoy sitio arqueológico “El Chorro de Maíta”, en un área de acumulación de desechos, se localizó una lámina de cobre con una perforación que pudo ser un pendiente. La existencia en este sitio de latón, y de otras figuras antropomorfas más elaboradas, pudieran remitir, entre otras situaciones, a un origen foráneo mediante un proceso de intercambio o trueque de objetos, muy poco documentados para la Mayor de las Antillas, o a circunstancias de manejo de vestuario por regalo, intercambio o pago de servicios a los europeos. Ejemplo de origen foráneo, en la Figura 7, se muestra el Ídolo de oro recuperado por el arqueólogo Orencio Miguel en 1951, en el “Cerro Yaguajay”, Banes, Holguín. Esta pieza que representa a un hombre de cuerpo completo, con detalles de su rostro y un gran adorno en la cabeza, llega a la región oriental a partir de los intercambios culturales entre sociedades precoloniales de Colombia y las de esa región de Cuba.
Otros ejemplos: las fotos 8 y 9 muestran las réplicas de figuras de oro pertenecientes a López- Kramer. Los originales se encuentran en el Museo del Oro, Bogotá. Representativas de la cultura indígena de Colombia, relacionadas con las leyendas de Tequendama. La foto 8, aunque es una placa, nótese los detalles de la cara. En la foto 9, se observa una asombrosa complejidad en los detalles de la balsa, las figuras, sus ofrendas y ornamentas.
Los datos mostrados permiten establecer la relación directa entre distribución espacial de los depósitos de oro conocidos con minerales de oro, de diferentes génesis con la distribución de los enterramientos en los que se encontraron las piezas, ya que estas solamente han aparecido en los enterramientos ubicados en los territorios comprendidos entre Maisí y Matanzas. Mientras que, en los enterramientos y grupos localizados en el resto del territorio nacional, no se han reportado piezas de este ni otro tipo de metal.
El guanín
⌅Las características del oro mostrado por los aborígenes a los colonizadores españoles, estos lo clasificaron como “oro de baja calidad” u oro cobrizo o guanín por su color cobrizo. Los trabajos desarrollados por Kramer (1988)López Kramer, J. M. (1988): (9)Composición sustancial y asociaciones mineralógicas de los yacimientos auríferos hidrotermales de Cuba. Tesis para la obtención del grado científico de Dr. C. Geólogo-Mineralógicas. (En ruso). Instituto de Geología de los Yacimientos Minerales, Minera, Petrografía y Geoquímica. IGEM. ACC. URSS. en los yacimientos primarios el Cinturón Ofiolítico Septentrional, mostraron en los anteriormente denominados cotos mineros de Guaracabuya en Villa Clara (Placetas), yacimiento “Descanso” y en el coto de “Aguas Claras”, Holguín, yacimiento “Nuevo Potosí”, además de oro nativo y electrum determinó la variación composicional de los granos de oro similar a la serie Au-Ag-Hg, Au-Cu (tetraurocuprita), este último por sus contenidos de cobre adquiere bajo el microscopio de luz reflejada un color rojizo.
Los análisis por microsonda electrónica Kramer y Morales (1990)López Kramer, J. L; Pozniaikin, V. V; Morales, A. y otros (1990): Informe 401-09. Evaluación pronóstico de la mineralización aurífera de Cuba, para el mapa metalogénico pronóstico, a escala 1:500 000. Instituto de Geología y Paleontología (IGP), Ministerio de la Industria Básica, La Habana. Inédito. Archivo del IGP. , revelaron contenidos de mercurio en los granos de oro aluvial en el placer “Loma Gobernadora”, de Villa Clara. Por su parte, Vila et al., (2005), al estudiar la composición química de los granos de oro en los sedimentos friables y horizontes lateríticos de la región Sagua de Tánamo-Moa, describe en sedimentos de playa, formas laminares y discoidales.
En el placer “Mejías,” Díaz- Martínez, (2003)Díaz Martínez, A. R.; Vila-Sánchez, J. A.; Proenza, J. C.; Melgarejo (2003): Morfología, textura y composición de partículas de oro asociadas a depósitos de placeres en el NE de Cuba: un debate en torno a su origen. V Congreso de Geología y Minería de Yacimientos Minerales Sólidos, Geoquímica, Mineralogía y Petrología YMGMP. 23. MEMORIAS GEOMIN 2003, LA HABANA, 24-28 de marzo. ISBN 959-7117-11-8 YMGMP- 157., reporta la presencia de minerales tales como magnetita, titano-magnetita, cromita, óxidos de titanio, partículas de oro nativo, oro mercurial y minerales con elementos del grupo del platino (MPGE), así como variaciones correspondientes a combinaciones intermetálicas de Au-Ag-Hg (oro mercurial), en los sedimentos de playa “Jaguaní” y Au-Cu (tetraurocuprita) y Au-Ag (electrum) en todos los sedimentos. Estas diferencias composicionales son atribuidas por el autor a complejidades metalogénicas.
Los resultados de los análisis de microsonda electrónica para los placeres asociados a la faja Ofiolítica Mayarí-Baracoa también refieren una variación composicional de los granos de oro similar a la serie Au-Ag-Hg (Ag 37-63 %, Au 88-97 % de Au y Hg hasta 20 % en peso), Au-Cu (Au 88.4-100,23 %, Cu 0.08-3,95 % en peso) y minerales con elementos del grupo del platino (EGP). La existencia de aleaciones de Au-Cu del tipo tetrauricúprido permite suponer que los procesos de serpentinización a que han sido sometidas las ultrabasitas son los responsables de generar estas mineralizaciones de oro. En estas, el oro ha sido reportado como granos gruesos e, inclusive, en grandes pepitas en un ambiente de meteorización supérgena. (López-Kramer, 2021López Kramer, J. M. (2021): Los placeres auríferos, otra fuente de oro exógeno en el archipiélago cubano. Geoinformativa. 13. (1). 53-63.).
Las características composicionales del oro nativo y de los minerales accesorios para la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa, en los placeres aluviales y laterales de playa, son similares a las estudiadas por Kramer (1988)López Kramer, J. M. (1988): (9)Composición sustancial y asociaciones mineralógicas de los yacimientos auríferos hidrotermales de Cuba. Tesis para la obtención del grado científico de Dr. C. Geólogo-Mineralógicas. (En ruso). Instituto de Geología de los Yacimientos Minerales, Minera, Petrografía y Geoquímica. IGEM. ACC. URSS. , en las menas primarias de los yacimientos “Descanso”- “Meloneras”, en Villa Clara, y “Nuevo Potosí”, agrupada en Holguín.
La presencia de granos de oro reportados en los placeres con contenidos de mercurio, cobre, plata y la heterogeneidad composicional de estos granos reportada, según Kramer et al. (2021)López Kramer, J. M. (2021): Los placeres auríferos, otra fuente de oro exógeno en el archipiélago cubano. Geoinformativa. 13. (1). 53-63., no es atribuible exclusivamente a factores exógenos o complejidades de la metalogenia, sino a su posible relación directa con mineralizaciones primarias del área de estudio.
Por los datos obtenidos en investigaciones sobre el oro en el archipiélago, el llamado guanín pudiera corresponder a una aleación natural de minerales de oro analizada por Kramer (1988)López Kramer, J. M. (1988): (9)Composición sustancial y asociaciones mineralógicas de los yacimientos auríferos hidrotermales de Cuba. Tesis para la obtención del grado científico de Dr. C. Geólogo-Mineralógicas. (En ruso). Instituto de Geología de los Yacimientos Minerales, Minera, Petrografía y Geoquímica. IGEM. ACC. URSS. en yacimientos primarios, conocidas como aurocuprita y amalgama de Au-Ag y Hg, reportadas en el yacimiento Nuevo Potosí de Holguín, y son características para las rocas en los ríos que atraviesa el Cinturón Ofiolítico Septentrional desde Centro hasta Holguín. En las rocas del COS, es característica la presencia de minerales tales como el cobre nativo y contenidos de níquel y cobalto. Esto pudiera justificar la fuente nacional endógena y exógena de los metales en algunos de los objetos hallados en los residuarios aborígenes.
CONCLUSIONES
⌅Existen relaciones espaciales, geológicas y arqueológicas entre la presencia de minerales de oro de depósitos conocidos con algunos de los objetos hallados en los residuarios aborígenes. Esto, unido a su sencilla elaboración, pudiera justificar la fuente nacional endógena y exógena de los metales.
Las mayores pepitas de oro fueron encontradas en los placeres de las zonas del norte de Holguín. Estas, por sus tamaños, pueden ser transformadas en láminas por el martilleo con herramientas rudimentarias, por lo que no se justifica la utilización de hornos para su fundición.
El llamado guanín (oro cobrizo) pudiera corresponder a una aleación natural de minerales de oro conocida como aurocuprita Au-Cu y amalgama de Au-Ag-Hg determinadas en placeres y depósitos primarios de oro.